Historia Moderna

Batalla de Jamaica (San Fermín caribeño)

Trasteando por la web, hoy os traigo una de tantas batallas curiosas de nuestra historia española: La defensa de Jamaica (sí, fue española durante un tiempo) ayudados de… ¡Una manada de toros!

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El Caribe español en 1600 con Jamaica incluida.

Nos situamos en el año 1600, donde España e Inglaterra estábamos en plena guerra –pocos años después de todo el alboroto de la Gran Armada y la Contra armada inglesa (de esa ya hablaremos, que se fueron calentitos también)-.

Los ingleses, como les salió mal atacar directamente la Península Ibérica, se dedicaban a asaltar y saquear diferentes islas y puntos de América, sobre todo en la zona del Caribe (tontos no eran, anda que van a atacar Soria o Almendralejo).

El modo de ataque era sencillo: elegían un puerto o isla más o menos desprotegida y ale, desembarco, arrasaban con la comida y la bebida y se retiraban rápidamente (vamos, lo que siguen haciendo hoy con los chiringuitos de playa). Como estamos en la época dorada de los piratas, muchos de ellos eran corsarios: piratas con permiso de la reina –recordad que ya lo explicamos al hablar de nuestro colega Amaro Pargo -.

Newport
Foto de Estado de Whatsapp de Newport (sí,  lleva garfio pirata)

Pues bien, uno de esos corsarios era Cristopher Newport (vaya mierda de nombre para un pirata) que el 24 de enero de 1600 atacó Jamaica. Por entonces, todo el Caribe era nuestro y la isla jamaicana se llamaba Santiago; después (spoiler histórico) los ingleses la conquistarían y España se quedaría sin suministro de hierbabuena y reggae.

La ciudad elegida para el ataque fue Nuestra Villa de la Santísima Señora de la Vega (a los jamaicanos les dio pereza el nombre tan largo y lo cambiaron por el actual, Spanish Town. Y punto.) Newport estaba al frente de 16 barcos y unos 1500 soldados. Por su parte, Nuestra Villa de… la ciudad estaba al mando de Fernando Melgarejo de Córdoba, quien contaba con 200 soldados y un cañón (Y dos cojones mucha astucia).

Antes de que llegasen los enemigos, los españoles se atrincheraron cerca de la playa de modo que no se viese cuantos eran y con su único cañón estratégicamente colocado.

Los ingleses, que superaban en mucho a los españoles, mandaron a un emisario que hablase con ellos para que se rindieran; el emisario se ve que era Michael Robinson el de Canal Plus, porque los españoles no se enteraron de nada y el inglés menos aún, pero gracias a ello, le fueron dando largas y ganaron tiempo para preparar la defensa.

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Spanish Town (El nombre Nuestra Villa de la Santísima Señora de la Vega se salía del mapa)

Cuando Newport se dio cuenta de que se estaban riendo de él, ordenó que se preparasen para el ataque y desembarcaran; una vez llegados a la orilla, formaron cinco columnas y avanzaron hacia la ciudad.

Según iban avanzando no vieron a ningún español en los alrededores ni a ningún jubilado ni runner en la playa, lo que les hizo sospechar, de modo que avanzaron poco a poco hacia el muelle.

Mientras tanto, Melgarejo, sabiendo que eran muchos menos, tiró de ingenio y se le ocurrió una estrategia genial: ató antorchas encendidas a los cuernos de los toros bravos que tenían allí para después distribuirlos por las islas, lo que hizo enfadar a los animales (y a los miembros de Pacma).

Cuando los ingleses estuvieron en el punto que había planeado, el gobernador disparó al aire y los españoles abrieron la puerta de los establos, de modo que los británicos vieron como se les abalanzaban de repente una manada de toros furiosos y comenzaron a celebrar sus propios “Toros embolaos”  huyendo hacia la playa.

toros
“Me pido al inglés con chanclas y calcetines blancos”

A la vez, los españoles empezaron a disparar el cañón y las armas, así que, entre el jaleo de los toros, los ingleses corriendo y los disparos, a Newport le pareció que allí había más enemigos de los que creía, de modo que ordenó volver a las barcas.

Viendo que habían dejado más de 50 muertos y que no tenían periódicos ni capotes para enfrentarse a los toros, decidieron huir definitivamente a los barcos.

Y así es como sólo 200 españoles –y muchos toros (nota* ningún toro sufrió ningún percance mientras se redactó este post)- fueron capaces de expulsar a 1.500 ingleses. Sin Brexit ni mociones de censura ni nada.


Si has llegado leyendo hasta aquí, muchas gracias. Comenta aquí abajo lo que quieras o propón algún tema que te gustaría para próximos post. ¡Hasta la semana que viene!

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